Lo que más me sorprendió al usarla
Mira, cuando la saqué de la caja esperaba la plancha compacta de siempre: pequeña, justita de potencia, útil para salir del paso. Pero los cabezales reversibles cambian bastante la historia. En un lado plancha con vapor, en el otro quita pelusas y pelo. Perfectamente útil si viajas con ropa oscura que acumula todo lo que se le acerca.
Los 20 gr/min de vapor para 1300 W están bien para el formato. No es una plancha de casa, que conste. Pero para desmarcar una camisa antes de una reunión o rescatar un jersey en el hotel, cumple sin dramas.
A quién le viene bien y a quién no
Le viene bien a quien viaja bastante por trabajo y odia llegar con la ropa arrugada. También a quien vive en piso pequeño y no quiere dedicarle espacio a una plancha grande que usa dos veces al mes.
Lo que no haría es pedirle que sustituya a una plancha de tabla completa para el día a día. El depósito es pequeño, la suela es pequeña, y eso se nota en prendas grandes como pantalones de traje o sábanas. Para eso, no es su terreno.
La reserva honesta: el cable podría ser algo más largo. En habitaciones de hotel con enchufes en sitios imposibles, se echa de menos un par de centímetros más.
Por menos de 30 euros y siendo de Rowenta, la relación calidad-precio es difícil de ignorar.